Hematomas en ancianos: Factores de riesgo y prevención

Nuestros cuerpos sufren una serie de cambios naturales a medida que envejecemos, tanto externamente como internamente. Nuestras células de la piel se dividen más lentamente y la piel comienza a debilitarse. La piel retiene menos humedad, causando que se vuelva seca, escamosa y aparezca arrugada. Pierde su elasticidad y en lugar de retroceder, empieza a caer. La capacidad de la piel para repararse disminuye, y las heridas son más lentas para sanar. Los vasos sanguíneos también se vuelven más frágiles y se vuelve más común para los ancianos a moretones. Ciertas condiciones, enfermedades o medicamentos también desempeñan un papel importante para que aparezcan hematomas en ancianos.


Los moratones o hematomas en ancianos resultan cuando se produce un golpe en el cuerpo que daña o rompe los pequeños vasos sanguíneos que hay debajo de la piel. En la mayoría de los casos, los moratones o hematomas en la tercera edad se producen como resultado de una lesión o una caída en casa, en un centro de día o residencia, o cuando las personas se tropiezan con algo.

El término médico para un hematoma es contusión. La equimosis es la decoloración visible de la piel causada por los vasos sanguíneos rotos en el tejido cerca de la superficie de la piel. Si un hematoma aumenta de tamaño, se hincha y se endurece puede ser un hematoma, una cierta cantidad localizada de sangre que se convierte en coagulada o parcialmente coagulada.

Consejos para la prevención de hematomas en ancianos

Puede ser difícil prevenir los hematomas en ancianos, pero se pueden tomar las siguientes precauciones:

  • Quitar los muebles u otros obstáculos para crear un camino fácil para que tu ser querido se mueva en su espacio personal y que evite posibles golpes o caídas.
  • Ayudar a tus seres queridos a sentarse y ponerse de pie si es propenso a caerse.
  • Valorar el uso de un bastón o andador con un médico si el anciano parece inestable mientras camina o cuando intenta sentarse o levantarse.
  • Instalar pasamanos cuando sea posible para obtener soporte adicional.
  • Estar alerta sobre signos potenciales de abuso en personas mayores.

Tratamiento de hematomas en ancianos

El tratamiento médico no suele ser necesario ya que el cuerpo normalmente reabsorbe la sangre y los hematomas en ancianos tienden a desaparecer en dos a tres semanas. Los moratones en personas mayores, sin embargo, pueden durar varias semanas, incluso meses en desaparecer. El patrón es algo predecible, comenzando con la aparición de una marca rojiza ya que la sangre aparece bajo la piel, que se vuelve azul-negro o púrpura cuando los glóbulos rojos se rompen, más adelante pasa de color verde amarillento a un marrón más claro antes de que poco a poco desaparezca.
Para acelerar el proceso de cicatrización, es importante aplicar una compresa congelada (durante veinte minutos como máximo) y elevar el área magullada a un nivel más alto que el corazón en las primeras veinticuatro horas para mantener la hinchazón y la inflamación al mínimo. Esto puede ayudar a reducir el tamaño de un hematoma al disminuir la cantidad de sangre que se filtra en los tejidos. A continuación, aplica una compresa caliente para aumentar la circulación y descansar para reducir la presión en el área afectada.

Condiciones relacionadas y medicamentos

Cuando los moretones están relacionados con una condición médica grave, generalmente es otro de los síntomas que presenta un paciente de edad avanzada, es muy importante buscar atención médica si son hematomas grandes e importantes ya que en algunos casos puede revelar problemas de salud. La leucemia y otras enfermedades que afectan a la sangre y las plaquetas pueden conducir a hematomas en mayores más graves. Los individuos con enfermedades del hígado también pueden experimentar moratones habitualmente ya que el hígado es responsable de producir factores de coagulación de la sangre. El riesgo de coágulos sanguíneos aumenta con la edad, al igual que la probabilidad de afecciones como la fibrilación auricular (ritmos cardíacos irregulares), que está asociada con la coagulación y los accidentes cerebrovasculares. La trombosis venosa profunda, en la que se forman coágulos sanguíneos en las venas de la pierna y el muslo y viajan a través del torrente sanguíneo y se albergan en el cerebro, los pulmones, el corazón u otras áreas, puede ser causados por un prolongado descanso o reposo en cama.

Varios medicamentos pueden contribuir a los moretones de los ancianos. Los anticoagulantes como Coumadin® (warfarina) ayudan a prevenir la coagulación mediante el adelgazamiento de la sangre, reduciendo las posibilidades de ataques cardíacos y obstrucciones arteriales que pueden causar derrames, pero también aumenta la posibilidad de moratones. Las personas mayores que toman Plavix® (bisulfato de clopidogrel) para enfermedades del corazón y accidentes cerebrovasculares pueden experimentar los mismos efectos. Medicamentos comunes sin receta como ibuprofeno, aspirina, antidepresivos, medicamentos para el asma y medicamentos para la cortisona también pueden aumentar las posibilidades de hematomas en mayores.

Reconocer el abuso en personas mayores

El término “abuso de ancianos” se refiere a cualquier acto sabido, intencional o negligente por parte de un cuidador o cualquier otra persona que cause daño o un serio riesgo de daño a un adulto mayor vulnerable. Estadísticas compiladas por la NCEA (Centro Nacional de Abusos de Ancianos de EEUU) indican que el abuso de ancianos está en aumento. Los hematomas frecuentes y los moratones que aparecen de la manipulación áspera tales como marcas profundas de la huella digital son algunas muestras a observar. En algunos casos, los ancianos pueden no recordar, o incluso no darse cuenta, que están siendo maltratados debido a la disminución de la percepción del dolor y la posible pérdida de memoria. Es muy importante que conozcas los signos de abuso de ancianos. Habla con tu ser querido y observa los hematomas. Si se produce hematoma con causa desconocida, especialmente si es grave y extenso, o si un moratón se endurece, aumenta de tamaño, se vuelve más doloroso o no parece seguir el patrón de curación predecible, ponte en contacto con un médico para una evaluación médica.

Silvia autora en el blog de topMAYORESQuién ha escrito este artículo:

“Soy Silvia, psicóloga especialista en Psicogerontología y en Ansiedad y Estrés. Me encanta la psicología y principalmente, su relación con temas de salud, algo habitualmente olvidado y la investigación. En topMAYORES intentaré colaborar con la elaboración de artículos relacionados con temas de cuidados y salud, que puedan ser de tu interés, así como otro tipos de artículos relacionados con los mayores. Me tenéis a vuestra entera disposición para sugerencias en relación a aquellos temas de los que os gustaría conocer más cosas. Un saludo.”

Silvia Hernández, psicóloga especialista en Psicogerontología



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